El lanzamiento de martillo es, dentro de la familia de pruebas que componen el atletismo, la gran desconocida para el público general, en parte por su complejidad técnica y en parte por el problema que supone su posible “peligrosidad”. Inconvenientes que en ocasiones lleva a sus atletas a tener que competir en horarios distintos al resto de pruebas o incluso en estadios aparte.
Pero, ¿a qué nos estamos refiriendo con ‘complejidad técnica’ y ‘peligrosidad’? Pues al lanzamiento de un artefacto compuesto por una bola, un cable de acero de algo más de un metro de longitud y un asa cuyo peso total es de algo más de siete kilos.
Por ello es necesaria una complexión atlética fuerte que Javier Cienfuegos tiene y que le permitió acercarse a un deporte que –muy acertadamente- creyó capaz de poder desarrollar.
El lanzamiento se produce desde un círculo de unos dos metros de diámetro que tiene que estar rodeado casi completamente por una jaula de nueve metros de altura para asegurar la integridad del público y otros atletas.
Pero es precisamente ese punto de ‘peligrosidad’ (arrojar un artefacto de acero a velocidades superiores a los cien kilómetros por hora) el que dota de una maravillosa espectacularidad a esta disciplina.
“Cifu” se marcó desde sus primeros entrenamientos la meta de alcanzar los metros necesarios para poder representar a Extremadura en campeonatos nacionales. Y lo logró: en poco tiempo se convirtió en una joven promesa del lanzamiento de martillo y ha logrado batir marcas juveniles tanto dentro como fuera de su Comunidad.
Ahora desde este blog no tendrás ningún problema para seguirle allá donde vaya en sus competiciones: tanto porque compartirá con todos sus experiencias, como por la herramienta que tenéis situada a la derecha (Dopplr) que nos indica el lugar en que se encuentra en cada momento.
Imágenes: espacio de Windows Live de Javier
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